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Sangre y Bourbon.


Marcos estaba cansado, hacia horas que conducía por la carretera, sin detenerse. La monotonía del paisaje lo había cansado. Decidió detenerse en el siguiente pueblo y pasar la noche en él.
Aparcó el auto frente al primer hotel que vio. Rentó una habitación por una noche. Le pidió al encargado que le recomendara un lugar donde tomar unas copas. Este le recomendó el Bar de Charly, a tan solo unas calles más abajo.
Entro al bar. Fijó su atención en una morocha, bendecida con una atractiva figura, apenas tapada con un pequeño vestido rojo. Se sentó en la barra, dejando una butaca de distancia de aquella fem fatal. Recorrió el resto del lugar con la mirada. Sobre la mesa de billar, había una joven rubia meneando las caderas al ritmo de la música. Ella estaba tan pasada de alcohol, como los admiradores que tenia a su alrededor. Todos gritándole cosas e intentando tocar sus piernas. Los cuales ella evadía, tanto con sus habilidosos pasos de baile como ignorándolos por completo.
- Esto va a terminar mal - pensó marcos en voz alta.
- Esto pasa todas las noches en Charly`s – dijo una voz femenina a su izquierda.
Marcos miró hacia ese lado, la voz pertenecía a la señorita del vestido rojo.
- ¿Todas las noches y nunca terminó en problemas?
- Algún día los va a tener…- hizo una pausa, luego continuó.
- Mi nombre es mona.
- Marcos, ¿que tal? – ella no respondió
- ¿Cómo hago para conseguir algo de tomar? No hay nadie detrás de la barra.
- ¿Qué tomas?
- Bourbon.
Mona se llevó la mano derecha a la boca y chiflo. El ruido resonó en todo el local. Luego grito.
- ¡Barny, un Bourbon para el caballero!
Detrás de la barra, se abrió una puerta camuflada con un espejo. Apareció un inmenso oso grizzli. Sujetó un vaso, habilidosamente, con la boca y lo deposito frente a marcos. Luego fue hasta el final de la barra, agarro una botella de Bourbon, sirvió su vaso y guardo la botella, para desaparecer inmediatamente por la misma puerta que entró.
- ¿Acaba de pasar lo que yo creo que pasó?
- Si si si. Dijo mona entre risas
- Nunca me voy a cansar de las caras de sorpresa de la gente nueva.
- Pero…¿Cómo hay un oso de camarero?
- Charly lo encontró en el 86, cuando viajo a Montreal. Era apenas un osezno, su madre había sido asesinada por cazadores. El gobierno canadiense no quiso hacerse cargo, ya que el Papa estaba de visita. Querían aparentar que todo estaba bien. Así que hicieron de Barny, el problema de Charly. Desde entonces que nunca se separan. Le enseñó todo tipo de trucos.
- ¿Nunca hubo problemas con el oso? – pregunto marcos todavía obnubilado, mientras intentaba beber su trago.
- Generalmente se porta bien, excepto cuando… - calló repentinamente.
Alguien había puesto “guns and roses” en la maquina de discos, mona se puso pálida mientras comenzaba a sonar “welcome to de jungle. La embebida rubia, seguía haciendo su acto sobre la mesa de billar.
- ¿excepto?
- Cuando suena esta maldita banda en la gramola, barny la detesta.
La puerta espejada se abrió bruscamente, barny salió a los gritos, saltó la barra, le arranco la cabeza a un sujeto sentado al final de esta. Se dirigió a la maquina de discos y comenzó a agitarla para que se detenga, pero la música no paraba. La chica de la mesa de billar empezó a gritarle al oso. “¡no la saques! Me gusta esta canción”. Mientras seguía moviendo las caderas. Barny la derribo con una mano y le arrancó toda la ropa a zarpazos. Un sujeto intento detenerlo, pero sus tripas terminaron decorando el suelo. Entonces subió a la mesa y comenzó a violarla, mientras ella gritaba histéricamente. Otros sujetos intentaron, vanamente detenerlo, pero todos terminaron consiguiendo un viaje gratis a la morgue.
- Bueno, cuando se porta mal, lo hace en serio. –dijo mona finalmente.
- Puedo verlo claramente.
Mona pasó detrás de la barra y agarro una botella de Jack Daniels.
- ¿está lejos tu hotel?
- a dos calles de acá.
- vamos.

Hartazgo


Alan estaba cansado de ese tipo de fiestas. Cada vez que iba a una de esas, se preguntaba, por que llamaban a esto fiesta, si lo que menos tenia era diversión. Eran todos los amigos de verónica, su chica, que se juntaban en una casa con música fuerte y se reían entre ellos.
“tristísimo” salio de su boca cuando pasaron el umbral de la puerta. Ella lo sujeto del brazo, “espero que esta vez te portes bien”. “vamos, sabes que vengo acá, por que vos queres que lo haga. Si fuese por mi, prefiero pasarme la noche entera tomando raticida en el baño”. “siempre lo mismo, si no queres venir no atiendas el teléfono, desaparece y punto, o venís y te portas bien”. Alan prefirió quedarse callado, sabia que ninguna respuesta iba a ser satisfactoria para ella, estaba demasiado cansado como para pasarse la noche peleándose.
Fue directamente a la cocina, agarro dos vasos de vidrio, saco una cerveza de la heladera y los lleno. Volvió a la sala de estar, junto a ella, le da un vaso. La dueña de casa chillo “en la mesa hay vasos de plástico, no usen los de vidrio!” alan la miro directamente a los ojos “no voy a tomar cerveza en vaso de plástico, cuando en la cocina hay de vidrio”. Otra persona paso por su lado con un chop de vidrio y se dirigió a reclamarle a él.
“Deforme” se escurrió entre sus labios, recibió un codazo en las costillas. “no seas malo con mis amigas, yo se que no te caen bien, pero intenta hacer el esfuerzo”. “haría el esfuerzo de ser mas paciente, si ella intentase ser menos tarada”. “a vos no te cae bien nadie”, “me cae bien un montón de gente, pero no esta clase de gente”.
“foto foto!!” gritaba otra de las amigas de verónica. Él tapó la cámara con su mano, “nada de fotos!”, “no seas amargo, dale, te saco una foto”, “eh…no, si me sacas una foto voy a desaparecer, nada de fotos”. “¿Cómo que vas a desaparecer por una foto?”, “si, tengo las bolas tan llenas de que me saques fotos, si me sacas una mas me voy a evaporar”.
Paso las siguientes horas, bebiendo e intentando evadir conversaciones. No siempre lo lograba y alguno le daba charla a pesar de sus intentos de eludirla. Un pesado se le engancho a hablarle del comunismo, el Che Guevara, Salvador Allende y todos temas similares. “mira, la verdad que me importa un pito el comunismo y el capitalismo, vea como lo vea, estamos jodidos”, se alejo y se dirigió al baño. Estuvo dentro un rato, perdiendo tiempo, evitando que algún otro cachivache se le pusiera a darle charla.
Cuando salió, lo arrincono en el pasillo, la chica de la cámara de fotos. Antes que pudiera advertirlo, se disparo el flash de la cámara. “ja ja ja te saque una foto” decía ella, mientras hacia un ridículo paso de baile. Alan se miro las manos, podía ver como se empezaban a transparentar. Podía ver el piso a través de ellas. “idiota” fue lo único que salio de su boca, antes de desaparecer del todo.

Sus ropas sobre la arena



Pablo estaba cansado, necesitaba unos días para ordenar su cabeza. Todo había pasado demasiado rápido, en tan poco tiempo. Tenia que alejarse de los lugares cotidianos, que le recordaban constantemente, lo que quería olvidar.
A la mañana siguiente estaba en retiro, 6 horas después en mar del plata. Había algo de esa ciudad que le reconfortaba, tal vez por que parecía haberse quedado en el tiempo, en los ochentas, todo le recordaba a las películas de Olmedo y Porcel.
Las noches comenzaron a pasar y ya se estaba aburriendo. No había mucho para hacer, más que deambular borracho por las calles. Si quería olvidar, iba a ser más fácil con unas cuantas neuronas menos.
La cuarta noche estaba terminando. El estaba pasado de alcohol y el cielo se estaba aclarando. Decidió caminar hasta que se le bajara la borrachera, llego a la playa y siguió caminando. Anduvo por la orilla del mar hasta agotarse, se sentó en la arena y contempló el amanecer. Había algo en ese amanecer que le provocaba nauseas. Quizás fuera el sonido del mar o tal vez del canto de las gaviotas, no estaba del todo seguro, pero sentía unas profundas ganas de vomitar. Entonces escucho PPUUUAAAJJJJ. Pudo ver a su derecha a una joven muchacha de unos 23 años, pelo castaño claro, vomitando sobre la arena. Sintió un calor que le subía desde lo más profundo de sus entrañas, PPPPUUUAAAJJJJJ salio de su boca, junto con una gran mezcla de whisky y cerveza. Cuando terminó, escucho una carcajada. La joven se le acerco, extendió la mano, le ofrecía un chicle de menta. “linda sonata matutina la nuestra” – dijo ella. “últimamente todas mis mañanas son parecidas”.
“mariana! ¿Nos podemos ir? Tengo sueño” decía una voz chillona que provenía desde sus espaldas. “ustedes vayan si quieren, yo me voy a quedar un rato mas”. Sus dos acompañantes se marcharon malhumoradas, una le decía a la otra “siempre lo mismo con esta borracha”.
“¿tu nombre es mariana?”, “así es, ¿el tuyo?”, “Pablo, mucho gusto”, “podes dejar la cortesía de lado, no creo en ella”. “¿como es eso?”, “simple, la cortesía es solo una herramienta para llevarme a la cama”, “¿crees que soy cortes con vos, para ver si te llevo a la cama?, “así es y te digo que no te va a funcionar, ¿tenes un cigarrillo?”. Pablo saco dos cigarrillos, le dio uno. Ambos se quedaron en silencio por un rato. De tanto en tanto él la miraba de reojo, le parecía atractiva. Ella termino su cigarrillo, lo apago contra su brazo, él no dijo nada.
Mariana comenzó a sacarse la ropa, hasta quedar completamente desnuda. “me voy a meter un rato al agua, cuidame la ropa, cuando salga podemos ir a algún lado”. Corrió hacia el mar y se metió. Pablo podía ver como se adentraba cada vez más en el mar. La marea comenzó a crecer, las olas se volvían más grandes, la revolcaban, desaparecía, reaparecía unos cuantos metros a la izquierda o a la derecha. Le gustaba ver el cuerpo de esa chica, su mente proyecto sobre sus ojos todo tipo de fantasía. Cuando volvió a la realidad, ya no la podía ver. Sus pertenencias seguían a su lado, pero ella no estaba a la vista. Se quedó esperándola varias horas, pero nunca volvió. “bueno, otra mas que se va”, se pone de pie y se aleja, dejando sus ropas sobre la arena.

Descanso



Pase a saludar a J una tarde, hacia mucho tiempo que no iba por su casa. Para ser del todo honesto, hacia tiempo que no lo veía. Toco el timbre, la puerta se entre abre y J apenas se deja ver por la abertura. “ah sos vos, ¿que pasa?” “hace mucho que no se nada de vos, pasaba a saludar”. “ah bueno, pasa, pero no hagas mucho ruido”.
Un extraño olor invadía el interior de la casa, había marcas en todas las paredes. Me ofrece un café, pasamos a la cocina. J se pone a preparar café, yo paso al baño. Cuando salgo escucho un tremendo ronquido venir de otra habitación, me asomo y miro. “¿que es eso que esta tirado en el sillón?”, “ah es barny el oso”, “¿que haces con un oso en tu casa?, enfermo”, “no se, me desperté un domingo y tenia 2 cosas, resaca y un oso malhumorado viviendo conmigo”. “¿no trataste de deshacerte de el?”, “si, pero el guacho es muy inteligente, siempre se las ingenia para volver, y cada vez que vuelve esta peor y me como cada paliza”. “¿Además de vivirte, te faja?”, “uff sisi y pega fuerte el muy idiota!!”. Se escuchan gruñidos provenientes de la otra habitación. “bajemos la voz, ahora esta hibernando, tengo 6 meses de paz, igual fue lo mejor que me paso en la vida”. “¿Cómo es eso?” “antes me rompían las bolas todos, mi viejo, mi vieja, mi abuela, mi hermana, mi novia. Después vino barny y se los comió a todos”. “¿Qué tiene eso de bueno?”, “ahora solo me rompe las bolas un oso y después de ponerla, no me pide de reevaluar nuestra relación”.

Ponelo a franchela


La fila de personas era interminable, la gente aguardaba su turno, se impacientaba. Al final de esta había un mostrador, decorado con luces de león. A lo alto había un llamativo cartel que decía “ponelo a franchela”. Guillermo franchela se encontraba maniatado a una silla en el medio de la vereda. Era un servicio gratuito, lo único que había que hacer era esperar, para tener tus 5 minutos golpeándolo hasta el cansancio.
Un joven le patea la cara, Guillermo cae hacia atrás, la silla estalla en mil pedazos. Atan sus manos y lo colocan contra una pared. Era el turno de una señora mayor. Usa sus 5 minutos pateándole la entrepierna mientras le grita “mi hija es una puta por tu culpa”. Pasa el siguiente, trompada bruta a la cara, pierde los pocos dientes que aún le quedan.
La gente de la cola, comienza a alterarse, muchos saben que Guillermo va a morir antes de su turno. Comienzan a empujarse los unos a los otros, todos quieren golpear a frachela. Un viejo empieza a gritar “traigan al pelotudo de Darin”. La gente pide más artistas nefastos, quieren deshacerse de todos.
Es el turno de un policía, saca su pistola y mata a Guillermo. La muchedumbre entra en cólera. El policía muere lapidado.
Abro los ojos, ese si que fue un buen sueño, este va a ser un buen día. Pero mejor va a ser, el día que muera franchela.

Cicatrices



Me había lastimado muchas veces antes. Cortes, heridas, contusiones, golpes realmente fuertes, fisuras de todo tipo. Pero esta vez fue realmente distinto, era una fractura de verdad, pude sentir como literalmente mis huesos estallaban. En el momento supe que algo andaba mal, aunque lo intentara, no había forma de engañarme. Fluía tanta adrenalina por mi torrente sanguíneo, que podía ver la situación desde otra perspectiva. No había lugar para el miedo y mucho menos para la desesperación. Mi mente pedía a gritos enloquecer, dejarme ir y gritar sin parar. Pero estaba completamente seguro que seria el peor de los errores. Sin siquiera pensarlo empecé a concentrarme en mi interior, regular mi respiración, eso haría que baje mi ritmo cardiaco y evitara desesperar. De donde vino toda esa información, es probamente algo que nunca vaya a saber, simplemente sucedió. La mente actúa de formas extrañas cuando uno intenta alejar el dolor, especialmente cuando es tan fuerte.
Cuando sucedió, intente no creerlo, pero es difícil cuando escuchas el ruido de tus propios huesos al romperse. No solo lo escuchas con tus oídos, también con tu cuerpo. Mi primera reacción fue mover la pierna, ahí es cuando llega la confirmación; a pesar de esa esperanzadora duda, que sabes que es tan solo una ilusión. Una parte del hueso se movía en una dirección y otra en la contraria, pequeños fragmentos se dispersaron a los lados. La mente recibe una clara imagen y sin embargo el dolor todavía no se siente. El cerebro intenta desesperadamente bloquear la sobrecarga de sensaciones. Te priva de todos tus sentidos y estos se convierten en unos nuevos; o al menos eso es lo que me gusta creer. Cualquier lugar era mejor que estar atrapado en ese cuerpo dañado.
Entonces viene la morfina, ya nada tiene importancia, para ese entonces el cuerpo no puede bloquear más el dolor. Los de la ambulancia dicen cualquier mentira, me engañan, que no tenía nada. Dicen que no te pueden llevar al hospital, lo único que importaba era que el dolor desaparezca. Una vez drogado, realmente, viene una sensación de abandono. Nada importa y termino yendo al hospital por mis propios medios, o sea, que me llevan mis amigos.
Me atienden, hacen radiografías, viene el medico con las placas, las mira, amaga a hablarme, no termina ninguna palabra, sale del cuarto. Vuelve, me mira “flaco, te hiciste mierda en serio”.

Modernidad


Tocan el timbre, pregunto “quien es?”, “abrí loco soy Jesús”. Salgo, me encuentro con el, pero no era el Jesús que creía, era el de la cruz, el hijo de dios. Estaba totalmente borracho, en una mano llevaba un tetra pack de uvita fiesta, en la otra un vaso descartable. Me mira “que vino de mierda, no tenes algo mejor?”. Lo hago pasar, no creo que Jesús me vaya a robar.
Entra, pregunta por el baño, se lo señalo. Deja la puerta entreabierta, en el reflejo del espejo veo como se induce el vomito metiéndose los dedos en la boca. “uff, ahora puedo seguir tomando, que tenes?” le doy un vaso de agua “trasfórmalo en vino si sos Jesús”. “nooo eso es cosa del pasado, ya no tengo mas poderes, me echaron del cielo”, “por que?”, “viste el tsunami del año pasado?, bueno, resulta que me estaba masturbando arriba de una nube, me descontrole tanto que se me escapo, bajo a la tierra y cayo en el agua, bueno…tsunami”, “por eso te echaron?”, “no, después de esa trate de practicar el celibato y me termine encamando con la mujer de papa”, “ahh y ahí te echaron?”, “no ahí me saco los poderes, me echo cuando me emborrache y buscando de nuevo a su mujer, le termine rompiendo el culo a Dios”.

Una alegre navidad


37 enanos esquizoides se habían escapado de un instituto psiquiátrico. Todos ellos huérfanos de un naufragio desastroso, únicos sobrevivientes, gracias a la antropofagia. Sin quien reprochar, fueron sometidos a todo tipo de tratamientos experimentales. Ahora estaban libres, hambrientos después de comer yeso y concreto durante 9 meses, mientras hacían un túnel de escape.
5 de ellos se separaron del resto durante la huida. Perdidos y desorientados terminaron en los bosques de Palermo. La primer semana subsistieron comiendo nutrias, la segunda intentaron llegar a los patos. Se tiraron al agua para alcanzarlos, recordaron que no sabían nadar, se ahogaron.
Los 32 restantes entraron en un centro comercial en plena víspera de navidad. Cuando intentaron vestirlos como duendes navideños estallaron de rabia. Le patearon la ingle a un Papa Noel hasta que este murió de dolor. Mientras la muchedumbre corría histéricamente, los enanos, comenzaron con su festín. 142 personas fueron a parar, al menos en partes, a las entrañas de los pequeños demonios. Una hora después de empezar el jolgorio, la policía federal, irrumpió en los establecimientos. 31 enanos fueron baleados hasta encontrar la muerte. Pero uno de ellos logro escapar y cambio su nombre a Ricky Maravilla.

Expulsando fantasmas


Ella – basta, te vas a morir!!
El – ¿que tiene de malo la muerte?
Ella – te estas dejando morir!!
El – vos te dejaste morir.
Ella – nunca deje de estar acá.
El – eso es mi culpa.
Ella – yo no quería dejar de vivir.
El – pero lo hiciste.
Ella – vos no lo viste, yo te aleje.
El – no lo tenías que hacer.
Ella – así iba a ser más fácil.
El – pero término siendo más difícil.
Ella – adiós, déjame ir, deja de morir
El – hace rato que morí, se olvidaron de llevarme.

Ira de carretera



La noche se nos venia encima. No recuerdo hace cuantas horas que estaba al volante, pero eran muchas, unas 7 u 8. Volvíamos a buenos aires, decidimos no parar más y llegar a la hora que lleguemos.
Era luna nueva, exceptuando por las luces de los autos y camiones, nos rodeaba la negrura absoluta. Cuando el trafico disminuyo nos arrimamos a un costado y bajamos a estirar las piernas por unos minutos. De un lado pasaba algún auto de vez en cuando, del otro campo, frente a nosotros un pequeño camino de tierra se adentraba a la oscuridad. Eran las puertas del infierno, esperaba que en cualquier momento aparezca una chica, con todas sus ropas rasgadas, corriendo y gritando, mientras era perseguida por un loco con una mascara de piel humana y una motosierra. Lo comente, todos reímos, cada uno había pensado lo suyo, era la clásica situación de cómo empezaba una película de horror. Volvimos al auto y retomamos la marcha.
Debían ser alrededor de las cero horas, momento ideal para escuchar the misfits, mientras los carteles nos dejaban atrás a 120km por hora. “She is good and she is badNo one understands” salía por los parlantes, cuando una gigantesca camioneta apareció de la nada. El trafico volvió mas complicado, de la mano contraria venia un interminable convoy de camones, mientras detrás, la camioneta se había pegado a un metro de distancia. No había forma de dejarlo pasar, a menos que me pegara a la orilla, no iba a arriesgarme volcar a 120km por hora, por que un hijo de puta quería pasarme. Se impaciento, encendió las luces altas, me estaba dejando ciego. Acelere quería dejarlo atrás, el marcador del velocímetro comenzó a subir, 130, 140, 150, 160. No había forma de deshacerme de él, seguía estando a un metro de distancia, del otro lado los camiones pasaban uno pegado del otro. “la puta madre!, va hacer que nos matemos, no veo nada!”. Eso era justamente lo que podíamos hacer.
Entonces la camioneta, me adelanto por la izquierda, arriesgándose tontamente. Apenas disponía del espacio suficiente para pasar. Me llene del odio más oscuro que jamás volví a sentir. Desde hacia por lo menos diez minutos que mi vida estaba en las manos de ese infeliz, entonces maniobró de esa manera, el mínimo error de calculo o reflejo, hubiese sido el fin para todos. Explote, estaba fuera de mi, comencé a dispararle intermitentemente con las luces altas, lo estaba dejando completamente ciego. “para animal, vas a hacer que se mate” “eso es lo que quiero”,y realmente lo quería.
Los camiones dejaron de pasar, la camioneta encendió las balizas de freno, mientras que disminuía la velocidad, hice lo mismo. El trafico desapareció, solo estábamos nosotros, frenados en el medio del camino. “mierda y ahora que?” “no lo pases, si lo pasas va a hacer que nos matemos” “si, no? Y si nos bajamos nos mete un tiro a cada uno” reímos, no podíamos hacer otra cosa. Los minutos pasaban, la situación se ponía cada vez mas tensa, ningún otro vehículo había pasado desde que todo comenzó. “bueno, puedo abrir la puerta, que crea que voy a bajar y cuando baja, le paso por encima”, ideamos todo tipo de formas de matarlo, no sabíamos con que tipo de loco nos topamos. Pasaron alrededor de diez minutos, cuando súbitamente la camioneta arranco y desapareció para siempre. Nunca supo cuan cerca estuvo de morir, de haber descendido lo hubiese pisado sin dudarlo.

Derrame cerebral


Intentaba escribir un cuento corto, se suponía, que debía se fácil. Pero nada era tan fácil, me habían regalado un ballantines. Trataba de tomar con moderación, lo había abierto hace 3 días y ya se estaba terminando, eso era moderación.
Bien, el extraterrestre llega a la tierra, aterriza en Jose C Paz, le tiraban botellas, sale corriendo, mientras le tratan de robar las zapatillas, desde su esconite ve como le saquena la nave.
Unos borrachos se ponen a pelear en la puerta de mi casa, tomo otro trago, intento seguir escribiendo. MIERDA!! No puedo!! intento pensar, pero solo escucho los insultos desde la calle, grito, “la puta madre, vayan a otro lado!!” me responden, “anda a cagar sorete!!”. Cargo el aire comprimido, ahora van a ver. Salgo a la calle, le tiro, le doy en la cara. Uno se me viene encima, mientras el otro se deja caer y grita como un chiquillo. No tengo tiempo de recargar, agarro el rifle por el cañón; y se lo parto en la cabeza. Cae al piso y me grita “aguante platense!!”. “me importa un pito plantense, anda a pelearte a otro lado”.
Vuelvo adentro, me siento, intento escribir otra vez. Bien, ¿donde estaba? Tomo otro trago, al extraterrestre le saquean la nave, le roban la ropa, busca refugio. se viste como un habitante de la zona, ¿ahora que?, supongo que tiene que ir a la NASA, para mandar un mensaje a casa. Ok, ¿como llega de Jose C Paz a la NASA?.
Uno de los perros se pone a llorar, esta viejo y duerme adentro, seguro quiere pillar. Abro la puerta, sale y pilla. Miro atento, no quiero más distracciones, termina lo suyo, lo entro.
Otra vez escribiendo, ¿Cómo lo hago llegar a estados unidos desde donde esta? Al carajo! El ballantines me cargo la cabeza!! Voy al baño, ahora me toca pillar a mí, no es hora de escribir! Hay cuentos que no quieren ser escritos, uno puede intentarlo, pero a veces simplemente no se puede. Al carajo! Me voy a ver una película!! Es más fácil que escribir. Jodanse!!!

Adolescencia


Ella decía que estaba confundida, pero ambos sabíamos, que cuando estabas mal me llamabas a mí primero. Ella decía que solo yo la entendía, pero después de hacer vibrar las paredes, ya no me querías. Entonces yo me alejaba, siempre había un lugar donde ir, un sillón en el cual dormir, un perro distinto que me lamiera la cara cada mañana, cuando no eran los míos. Entonces ella aparecía otra vez “mi novio es un boludo”, yo te escuchaba, las placas tectónicas chocaban y San Antonio tenía otro terremoto. A la mañana me decías que me amabas, pero esa misma noche estabas con él.
Decías que estabas confundida, pero siempre volvías. No importaba si yo te insultaba, si decía que te odiaba, que no me busques más, que ya no te quería, vos siempre volvías. Pero hay algo con lo que vos no contabas; y eso es que yo crecería. Un día me buscaste y tuviste lo que querías. Pero te diste cuenta, ya no me tenías. Ahí todo cambio, me buscabas de verdad, pero ya no me importabas. Me preguntaste “¿vos ya no me queres?”, ese día tus ojos dejaron de brillar. Tu juego había terminado y el mío recién empezaba, te tomaste demasiado tiempo, yo ya estaba cansado.

Malas compañías


“me cago en el che” dijo él. Cuatro personas se dieron vuelta y comenzaron a insultarlo. Sobre todas las voces, volvió a resaltar la suya, “dije que me cago en el che!!”. Montones de palabras acusadoras resonaron nuevamente, desquiciados hasta más no poder. “ustedes lo defienden por que el che es argentino, nada mas y nada menos, si fuese yankee les importaría poco y nada, son una manga de hipócritas”. Los alaridos estallaron una vez mas, se escucharon vidrios romperse, el mantenía su serenidad, sabia que los tenia donde quería. “además, si lo defienden tanto es por que murió intentado un ideal, a todos los idealistas los ponen en un pedestal, simplemente por que murió y lo digo una vez mas, me cago en el che, era un idealista y lo único que logro es darle poder al que lo traiciono, mas que un ídolo es un boludo”. Una persona intento golpearlo en la cabeza con una botella, fue derribado, él se acerca y le dice “mira, ahora podes decir que sos un boludo como el che, vos también fracasaste”.

Loop



Abro los ojos, otra mañana con resaca, insulto a dios para no perder la costumbre. Lo cierto es que no creo en el, pero si existe, ya le debo tener las pelotas bien llenas. Busco un cigarrillo, encuentro 2 cajetillas, ambas vacías. Me pongo lo primero que encuentro tirado en el piso, salgo a la calle, compro cigarrillos.
No hago cincuenta metros del kiosco que 2 autos negros me cierran el paso. Se bajan dos hombres de negro y me obligan a entrar al mismo, arrancan.

Hombre de negro 1 – sabemos muy bien quien sos y para quien trabajas.
Hombre de negro 2 – no intentes engañarnos, decinos lo que queremos saber y todo esto va a terminar pronto.
Yo – la verdad es que en este momento estoy entre trabajos, tengo uno temporal que se llama beber.
Hombre de negro 1 – eso es justamente lo que queremos saber, el paradero de las instalaciones de B.E.B.E.R.
Yo – bueno, eso es simple. Pero hay que esperar que abra el chino, yo pago la coca si ustedes pagan el fernet. Pero que sea branca, nada de ratonear y comprar un porta.

Siento un golpe en la nuca, todo se pone negro.

Vuelve la luz a mis ojos, me encuentro en algún tipo de cuarto de interrogación, sentado en una silla, con una larga mesa frente a mí. Los dos hombres del auto están sentados del otro lado.

Hombre de negro 1 – no estas colaborando, esto es lo que pasa.
Hombre de negro 2 – ¿Dónde están las instalaciones de B.E.B.E.R.?
Intento ganar tiempo, bueno, si les digo algún lugar lejos, seguro se van y me dejan en paz.
Yo – en Tánger!!!
Hombre de negro 1 – excelente, vamos a hacer un pequeño viaje!
Yo – ¿Por qué no dije alguna isla del caribe? Mierda!!

18 horas más tarde, me encuentro en el medio de Tánger, los federales no me despegan los ojos de encima.

Hombre de negro 1 – ¿estas seguro que ese bar es la base secreta de la organización criminal mas peligrosa de todos los tiempos?
Yo – shhh ¿sos boludo vos? ¿Queres que nos maten a todos? Vengan vamos, hagámonos los boludos, pidamos unos whiskys.

DESTRUCCION MASIVA DE NEURONAS!!!!

Abro los ojos, otra mañana con resaca, insulto a dios para no perder la costumbre. Algo anda mal, esta no es mi habitación, abro la ventana, miro al exterior. Mierda estoy en Tánger!!!!!!.
Salgo a la calle, necesito un cigarrillo. Camino unas cuadras, me meto por un callejón, una extensa galería repleta de mercados y vendedores. Entro en una tienda, el vendedor me recibe, me ofrecen un té, acepto. Me intenta vender una alfombra, no tengo un peso partido al medio, empiezo a regatearle para ganar algo de tiempo y poder terminar mi bebida. Fijo mi atención en un narguile, el se da cuenta, me lo trata de vender. Le digo que primero lo tengo que probar, acepta. Para mi sorpresa, mezcla tabaco con mariguana, fumamos.

DESTRUCCION MASIVA DE NEURONAS!!!!

Abro los ojos, otra mañana con resaca, insulto a dios para no perder la costumbre. MIERDA!!! Sigo en Tánger. Miro a mi alrededor, la habitación antes pelada, ahora esta repleta de alfombras, un narguile, almohadones y adornos de todo tipo. Miro a mi lado, una señorita duerme placidamente. Turco del orto!!! Ahora entiendo por que tengo todo esto, me casaste con tu hija, la recalcada conch….!!!!!!!!

Sorete

Ella – te estas quedando re pelado!!!!
El – ¿y cual es el problema?
Ella – no queda bien ser pelado.
El – sos una tarada!!
Ella – ahhyy que boludo!!!
El – no nena, no soy un boludo, soy un forro. Devolveme la guita de todas las veces que te invite al cine y a comer afuera.
Ella – aahyyy, perdon, ¿tanto te ofendí?
El – entrega la guita forra!!!